Estimados devotos y amigos:
Me dirijo a vosotros con el propósito de presentar una denuncia respecto a una serie de irregularidades relacionadas con la propiedad y el uso de la finca Santa Clara, Nueva Vrajamandala en Guadalajara, España, una buena parte de la cual está bajo el contrato de dominio por un período de 100 años, en posesión de la familia Carmona.
Adjunto a este post, encontraréis tres fotografías que evidencian la situación actual de la finca y las parcelas adyacentes, así como una explicación detallada de las mismas.
Es de suma importancia destacar que, a pesar de tener un contrato de dominio por un siglo, no se ha llevado a cabo el proceso de elevación a público de dicha documentación. Esto conlleva una falta de transparencia en cuanto a la posesión y los derechos sobre la finca.
El contrato no público, que figura a cien años vista de dominio en Santa Clara, para la familia Carmona, específicamente asigna la vivienda particular para Chaitya (Aritz) en el polígono 44, parcela 2; una vaquería convertida en vivienda particular para Sriji y su madre en el polígono 20, parcela 158; y la casa utilizada como almacén en el polígono 44, parcela 1 y 2. Además, se ha ocupado un área total de 85 hectáreas con derechos de dominio por el mismo período.
Es alarmante descubrir que el apoderado de la Asociación, quien tiene que proteger la propiedad y tiene la autoridad para revocar este tipo de contratos, es el suegro de Chaitya. Tenemos en nuestra posesión la prueba de que Christian Janssen (B. Gauravani Swami), el suegro de Chaitya (Aritz), es el apoderado de las propiedades y que Aritz es el presidente de la Asociación. Y, todo esto, con el visto bueno del presidente de la granja, Yadunandana Swami. ¿Cuál es el motivo de que la autoridad es muy restrictiva en cuanto a derechos para todos los demás? Y, que no siendo de ISKCON, y estando iniciados en otra math, que no acepta estrictamente a Srila Prabhupada y que ellos mismos dicen tener cuestiones diferenciales filosóficas. ¿Cuál es su calificación para ocupar estas tierras? ¿Estamos frente a un claro caso de tráfico de influencias?
Es importante mencionar que estas acciones están estrictamente prohibidas por los principios establecidos por Srila Prabhupada y el GBC (Governing Body Commission). La finca Santa Clara no debería ser regalada a los Carmona, como si fuera un legado de reyes a príncipes. Aquellos de nosotros que estamos denunciando esta situación lo hacemos con pleno derecho, ya que estuvimos presentes en la finca y fue adquirida con nuestro esfuerzo, con fines no lucrativos, para uso comunitario y actividades espirituales.
Exigimos una investigación exhaustiva sobre este asunto y la debida corrección de estas irregularidades. Es imperativo que se respeten los principios éticos y legales en la gestión de propiedades de esta índole.
Quedamos a la espera de una pronta respuesta y acción al respecto.
Me dirijo a vosotros con el propósito de presentar una denuncia respecto a una serie de irregularidades relacionadas con la propiedad y el uso de la finca Santa Clara, Nueva Vrajamandala en Guadalajara, España, una buena parte de la cual está bajo el contrato de dominio por un período de 100 años, en posesión de la familia Carmona.
Adjunto a este post, encontraréis tres fotografías que evidencian la situación actual de la finca y las parcelas adyacentes, así como una explicación detallada de las mismas.
Es de suma importancia destacar que, a pesar de tener un contrato de dominio por un siglo, no se ha llevado a cabo el proceso de elevación a público de dicha documentación. Esto conlleva una falta de transparencia en cuanto a la posesión y los derechos sobre la finca.
El contrato no público, que figura a cien años vista de dominio en Santa Clara, para la familia Carmona, específicamente asigna la vivienda particular para Chaitya (Aritz) en el polígono 44, parcela 2; una vaquería convertida en vivienda particular para Sriji y su madre en el polígono 20, parcela 158; y la casa utilizada como almacén en el polígono 44, parcela 1 y 2. Además, se ha ocupado un área total de 85 hectáreas con derechos de dominio por el mismo período.
Es alarmante descubrir que el apoderado de la Asociación, quien tiene que proteger la propiedad y tiene la autoridad para revocar este tipo de contratos, es el suegro de Chaitya. Tenemos en nuestra posesión la prueba de que Christian Janssen (B. Gauravani Swami), el suegro de Chaitya (Aritz), es el apoderado de las propiedades y que Aritz es el presidente de la Asociación. Y, todo esto, con el visto bueno del presidente de la granja, Yadunandana Swami. ¿Cuál es el motivo de que la autoridad es muy restrictiva en cuanto a derechos para todos los demás? Y, que no siendo de ISKCON, y estando iniciados en otra math, que no acepta estrictamente a Srila Prabhupada y que ellos mismos dicen tener cuestiones diferenciales filosóficas. ¿Cuál es su calificación para ocupar estas tierras? ¿Estamos frente a un claro caso de tráfico de influencias?
Es importante mencionar que estas acciones están estrictamente prohibidas por los principios establecidos por Srila Prabhupada y el GBC (Governing Body Commission). La finca Santa Clara no debería ser regalada a los Carmona, como si fuera un legado de reyes a príncipes. Aquellos de nosotros que estamos denunciando esta situación lo hacemos con pleno derecho, ya que estuvimos presentes en la finca y fue adquirida con nuestro esfuerzo, con fines no lucrativos, para uso comunitario y actividades espirituales.
Exigimos una investigación exhaustiva sobre este asunto y la debida corrección de estas irregularidades. Es imperativo que se respeten los principios éticos y legales en la gestión de propiedades de esta índole.
Quedamos a la espera de una pronta respuesta y acción al respecto.