«Un devoto nunca está tan ansioso de ver al Señor como de rendirle servicio. Sin embargo, el Señor mismo aparece ante el devoto, porque está más ansioso por verlo, tal como un padre afectuoso está más ansioso por ver a su hijo que el hijo por ver a su padre.
No hay contradicción en una diferencia tan cuantitativa en el afecto. Existe en la realidad original y se refleja aquí no sólo en las mentes de los padres mundanos de la sociedad humana sino incluso en el reino
animal.
El afecto paternal se manifiesta incluso entre los animales inferiores porque originalmente ese afecto en su plenitud existe en Dios, quien es el padre original de todas las especies de seres vivientes.
Cuando un hombre mata un animal, Dios, el padre afectuoso, se perturba y siente dolor en el corazón. Así,
el matador del animal es adecuadamente castigado por la energía material, del mismo modo que un asesino es castigado por un rey mediante la acción policial”.
Extracto de “Oraciones del rey Kulasekhara”
Un manuscrito inédito de Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda
No hay contradicción en una diferencia tan cuantitativa en el afecto. Existe en la realidad original y se refleja aquí no sólo en las mentes de los padres mundanos de la sociedad humana sino incluso en el reino
animal.
El afecto paternal se manifiesta incluso entre los animales inferiores porque originalmente ese afecto en su plenitud existe en Dios, quien es el padre original de todas las especies de seres vivientes.
Cuando un hombre mata un animal, Dios, el padre afectuoso, se perturba y siente dolor en el corazón. Así,
el matador del animal es adecuadamente castigado por la energía material, del mismo modo que un asesino es castigado por un rey mediante la acción policial”.
Extracto de “Oraciones del rey Kulasekhara”
Un manuscrito inédito de Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda