← Volver al archivo
⏳ Pasado y presente del movimiento Hare Krishna ⌛

La conciencia de Krishna, tal como fue establecida por Srila Prabhupada, se ha visto alterada a lo largo del tiempo.

En los primeros años, los devotos eran refulgentes, austeros y profundamente entregados a la misión.

Las expectativas de dedicación eran altas, y quienes deseaban vivir en un templo entendían que la entrega debía ser total.

Esta profunda entrega brindaba experiencias auténticas y transformadoras, donde incluso el bhakta más nuevo podía compartir realizaciones significativas en un ambiente vibrante.

Sin embargo, a partir de los años 90, la dinámica del movimiento cambió drásticamente.

La dinastía de los Pera (Javier Pera, Yadunandana S. y su hermano) comenzó a priorizar preocupaciones materiales, como el dinero, las propiedades y el poder político, transformando un movimiento exitoso y lleno de vida en una religión mal organizada de cuarta clase.

Esta nueva mentalidad contrasta con la devoción pura y la entrega intensa que fueron la base del movimiento original.

Aquellos que afirman que ahora "todo es diferente" o que "estamos mejor" ignoran que la dedicación exclusiva es un componente esencial para lograr resultados extraordinarios.

Las religiones y filosofías que funcionan a medio tiempo, como muchos templos hoy en día, nunca sobrepasan la mediocridad y sólo atraen a personas cada vez más superficiales.

En relación a la calidad del liderazgo, es inconcebible que personas sin la más mínima cualificación moral, puedan ser considerados autoridades espirituales.

Algunos líderes, como Yadunandana S., Jivattava y Hanuman, quienes carecen de la más mínima cualificación moral, se han enfocado en construir su propio futuro dentro de ISKCON, usando su falta de integridad y su deseo de poder e influencia para lograr metas personales.

Por ejemplo, Jansen, Bhakti Gauravani (¿sannyasi?) tiene dinero y propiedades a base de que robó ingentes cantidades en la época de sankirtan, donde no tenía a nadie controlando.

Y tiene la caradura de recoger "donativos" de sus "discípulos" y de cualquiera que sea deslumbrado por sus brillantes ropas naranjas. El viejo truco, siempre funciona.

Hanuman tiene una buena pensión de retiro de 2.500 euros/mes, por haber cotizado, aprovechando los privilegios mientras los devotos estaban deslomándose en la calle distribuyendo libros.

Jivatattva se ha dedicado a pulular buscando la oportunidad de acrecentar su patrimonio, como lo demuestran claramente los documentos que aquí hemos presentado.

Yadunandana S. tiene un patrimonio personal desconocido. Se sabe de grandes movimientos en una cuenta suya por años. Que haya organizado una Fundación que controla, no es signo de renuncia, no importa las excusas que pone cuando ha sido denunciado. Todo eso era secreto, no público, hasta que lo destapamos.

Esta búsqueda de ganancia personal por parte de estos individuos ha generado conflictos y ha desviado la esencia de la verdadera entrega que caracterizan los principios vaishnavas.

En suma, han destruido la conciencia de Krishna en España.
← Volver Ir al archivo →