La forma y la sustancia.
Los asuras son muy expertos en la forma, pero no tienen sustancia, y odian a los que tienen sustancia; quieren destruirlos.
El diablo vendrá muy bien vestido (probablemente de azafrán), bien situado socialmente y con una amplia sonrisa en el rostro, esperando sólo la oportunidad de destruir todo lo sagrado.
Por contra, aunque se encuentra en una posición aparentemente humilde, el devoto sincero tiene sustancia escrita por todas partes.
Una simple canción del devoto sincero, es más poderosa que mil sermones huecos de alguien que, como explica Rupa Goswami, se está bañando en la orina cáustica (engaño e hipocresía) del gran burro.
Los asuras son muy expertos en la forma, pero no tienen sustancia, y odian a los que tienen sustancia; quieren destruirlos.
El diablo vendrá muy bien vestido (probablemente de azafrán), bien situado socialmente y con una amplia sonrisa en el rostro, esperando sólo la oportunidad de destruir todo lo sagrado.
Por contra, aunque se encuentra en una posición aparentemente humilde, el devoto sincero tiene sustancia escrita por todas partes.
Una simple canción del devoto sincero, es más poderosa que mil sermones huecos de alguien que, como explica Rupa Goswami, se está bañando en la orina cáustica (engaño e hipocresía) del gran burro.