Gundicha, la marioneta confundida
Desde 2003 hasta 2017, Yadunandana Swami (Javier Pera) fue consciente de los problemas de su hermano Gundica, pero no tomó acciones decisivas. A Javier, como a todo psicópata integrado, siempre le ha interesado más controlar lo máximo posible el yatra español que incluso la vida espiritual de su hermano.
Nimai Pandita, un delator, informó sobre la conducta inapropiada de Gundica, quien fue descubierto viendo pornografía y masturbándose en varias ocasiones (ver adjuntas las páginas de su informe que distribuyó ampliamente).
A pesar de las promesas de reforma y la presión de las autoridades de ISKCON, Gundicha continuó en posiciones de liderazgo, su hermano Javier no iba a dejar el control que ejercía en Barcelona a través de su hermano.
En 2017, Nimai Pandita, su secretario, encontró 24 páginas web pornográficas en su ordenador, incluyendo contenido de pornografía infantil, y lo vio entrar en un salón de masajes con prostitución encubierta, lo que condujo a un escándalo que finalmente le apartó del liderazgo.
Este Señor fue utilizado por su hermano. Le correspondía casarse en los 80 y llevar una vida familiar normal, con sus hijos, etc. Pero le convenía más a su hermano Javier un títere monje que le proporcionara el control remoto del centro de Barcelona.
Javier Pera (Yadunandana S.) no se detiene ante nada para ocultar lo que no le interesa que se sepa y en cambio no duda en mentir e inducir al máximo castigo y ostracismo a los que percibe como enemigos de sus intereses.
Desde 2003 hasta 2017, Yadunandana Swami (Javier Pera) fue consciente de los problemas de su hermano Gundica, pero no tomó acciones decisivas. A Javier, como a todo psicópata integrado, siempre le ha interesado más controlar lo máximo posible el yatra español que incluso la vida espiritual de su hermano.
Nimai Pandita, un delator, informó sobre la conducta inapropiada de Gundica, quien fue descubierto viendo pornografía y masturbándose en varias ocasiones (ver adjuntas las páginas de su informe que distribuyó ampliamente).
A pesar de las promesas de reforma y la presión de las autoridades de ISKCON, Gundicha continuó en posiciones de liderazgo, su hermano Javier no iba a dejar el control que ejercía en Barcelona a través de su hermano.
En 2017, Nimai Pandita, su secretario, encontró 24 páginas web pornográficas en su ordenador, incluyendo contenido de pornografía infantil, y lo vio entrar en un salón de masajes con prostitución encubierta, lo que condujo a un escándalo que finalmente le apartó del liderazgo.
Este Señor fue utilizado por su hermano. Le correspondía casarse en los 80 y llevar una vida familiar normal, con sus hijos, etc. Pero le convenía más a su hermano Javier un títere monje que le proporcionara el control remoto del centro de Barcelona.
Javier Pera (Yadunandana S.) no se detiene ante nada para ocultar lo que no le interesa que se sepa y en cambio no duda en mentir e inducir al máximo castigo y ostracismo a los que percibe como enemigos de sus intereses.