El Camino del Bhakti: Autenticidad y Compasión ✨🙏❤️
La doctrina de los fanáticos es que todos los devotos son puros, pero no es cierto.
Los devotos tenemos defectos; mientras no seamos puros estamos manchados por las modalidades, como enseña y describe con detalle el Srimad Bhagavatam.
Pero no poder hablar de nuestras debilidades y nuestros fallos nos convierte en fanáticos y robots.
Es necesario hablar de nuestros problemas para poder resolverlos entre todos, ayudándonos con compasión.
No escuchemos a esos fanáticos que dicen esas cosas, porque nos llevan a un ciclo de autoengaño.
Recordamos como en los viejos tiempos, decíamos que una persona sucia que está yendo hacia la ducha no se le puede llamar sucia.
Está sucia, pero está en el proceso de limpiarse. Esa es nuestra filosofía, no la de fanáticos religiosos ciegos que nos creemos que estamos donde no estamos y por lo tanto sufrimos y hacemos sufrir a los que están a nuestro alrededor.
Por ejemplo, durante tantos años, en las parejas, están intentando aparentar que son lo que no son y por eso hay muchas mujeres monjas y hombres que aunque están casados están buscando fuera de hogar.
Y, como eso, muchos ejemplos de sufrimiento que supone el creerte que estás donde no estás.
Krishna nos ha dado esta institución del matrimonio para que la mujer sea una fortaleza para el hombre, donde el hombre puede cumplir con sus deseos y de una manera progresiva, alcanzar el desapego mediante la familia, los hijos, el trabajo y la responsabilidad.
Por el contrario, el fanatismo hace que la mujer piense que entregarse a los deseos del marido es Maya y causa que el hombre vaya a buscar fuera del hogar.
Porque, no nos engañemos, uno se casa para algo. El hombre tiene unas necesidades y la mujer tiene otras y el hombre y la mujer, aceptando la responsabilidad de un hogar, van purificando esos deseos materiales, a medida que tienen hijos etc.
El kanishta tiene la tendencia al separatismo a causar escisión, a causar divisiones, porque su visión es muy corta.
Pero por lo menos debemos intentar ser madhyamas, que son los que se ayudan entre ellos. Saben que no están en la etapa suprema de la devoción, pero se ayudan entre ellos, entre los que están en su mismo nivel y predican a los que están más abajo que ellos.
Por lo menos debemos actuar como madhyama y no caer en la trampa de los kanishta que separan y dividen: Srila Prabhupada los llama devotos separatistas.
Todo devoto es glorioso porque está en la senda correcta, no porque ya haya llegado.
Estar situado correctamente no es una cuestión menor.
Los trillones de almas condicionadas en este mundo material están yendo hacia abajo y la persona que canta Hare Krishna y tiene a Krishna como su meta está situada en una plataforma de evolución segura.
Glorifiquemos a los devotos, no como supuestamente almas liberadas, sino como esas personas que aunque todavía tienen problemas están situados y están empeñados en el proceso que les va finalmente a liberar de toda la contaminación.
Y las personas que buscan dividir y sembrar el odio, para satisfacer su ego, simplemente digámosle que eso no lo hacemos aquí. Aquí estamos para ser compasivos unos con otros.
Cada devoto es valioso porque está en la senda correcta, aunque aún enfrente problemas.
Estos elementos separatistas, por un lado se creen estar en la plataforma más elevada y por el otro, actúan como los kanisthas que son. También a ellos se les debe prestar apoyo, pero no se les debe hacer caso, aunque se presenten como autoridades, con títulos y posiciones.
El camino del bhakti es progresivo, no nos engañemos a nosotros mismos y caigamos en la trampa del autoengaño y de la división.
Atrevámosnos a hablar con libertad entre nosotros y los templos en España se convertirán en pequeñas sucursales de Vaikhunta.
Ahora, son lugares gobernados por el temor, la ansiedad y la tan conocida manipulación que existe en este mundo material de explotadores y explotados, engañadores y engañados.
Digamos no a esa cultura del secretismo, de luchar por el poder. Que los líderes sean los que dan ejemplo y los que están llenos de compasión por sus dependientes, sin pensar que son superiores o que se merecen privilegios por estar en el puesto.
Esos puestos solo quieren decir una cosa: que tú eres el sirviente mayor.
Todos somos sirvientes y si tienes un puesto, eres aún mayor sirviente.
En ese espíritu, vamos a comenzar en esta página a glorificar a los devotos que han hecho tanto servicio y han permitido de alguna manera que la conciencia de Krishna siga adelante en España.
La doctrina de los fanáticos es que todos los devotos son puros, pero no es cierto.
Los devotos tenemos defectos; mientras no seamos puros estamos manchados por las modalidades, como enseña y describe con detalle el Srimad Bhagavatam.
Pero no poder hablar de nuestras debilidades y nuestros fallos nos convierte en fanáticos y robots.
Es necesario hablar de nuestros problemas para poder resolverlos entre todos, ayudándonos con compasión.
No escuchemos a esos fanáticos que dicen esas cosas, porque nos llevan a un ciclo de autoengaño.
Recordamos como en los viejos tiempos, decíamos que una persona sucia que está yendo hacia la ducha no se le puede llamar sucia.
Está sucia, pero está en el proceso de limpiarse. Esa es nuestra filosofía, no la de fanáticos religiosos ciegos que nos creemos que estamos donde no estamos y por lo tanto sufrimos y hacemos sufrir a los que están a nuestro alrededor.
Por ejemplo, durante tantos años, en las parejas, están intentando aparentar que son lo que no son y por eso hay muchas mujeres monjas y hombres que aunque están casados están buscando fuera de hogar.
Y, como eso, muchos ejemplos de sufrimiento que supone el creerte que estás donde no estás.
Krishna nos ha dado esta institución del matrimonio para que la mujer sea una fortaleza para el hombre, donde el hombre puede cumplir con sus deseos y de una manera progresiva, alcanzar el desapego mediante la familia, los hijos, el trabajo y la responsabilidad.
Por el contrario, el fanatismo hace que la mujer piense que entregarse a los deseos del marido es Maya y causa que el hombre vaya a buscar fuera del hogar.
Porque, no nos engañemos, uno se casa para algo. El hombre tiene unas necesidades y la mujer tiene otras y el hombre y la mujer, aceptando la responsabilidad de un hogar, van purificando esos deseos materiales, a medida que tienen hijos etc.
El kanishta tiene la tendencia al separatismo a causar escisión, a causar divisiones, porque su visión es muy corta.
Pero por lo menos debemos intentar ser madhyamas, que son los que se ayudan entre ellos. Saben que no están en la etapa suprema de la devoción, pero se ayudan entre ellos, entre los que están en su mismo nivel y predican a los que están más abajo que ellos.
Por lo menos debemos actuar como madhyama y no caer en la trampa de los kanishta que separan y dividen: Srila Prabhupada los llama devotos separatistas.
Todo devoto es glorioso porque está en la senda correcta, no porque ya haya llegado.
Estar situado correctamente no es una cuestión menor.
Los trillones de almas condicionadas en este mundo material están yendo hacia abajo y la persona que canta Hare Krishna y tiene a Krishna como su meta está situada en una plataforma de evolución segura.
Glorifiquemos a los devotos, no como supuestamente almas liberadas, sino como esas personas que aunque todavía tienen problemas están situados y están empeñados en el proceso que les va finalmente a liberar de toda la contaminación.
Y las personas que buscan dividir y sembrar el odio, para satisfacer su ego, simplemente digámosle que eso no lo hacemos aquí. Aquí estamos para ser compasivos unos con otros.
Cada devoto es valioso porque está en la senda correcta, aunque aún enfrente problemas.
Estos elementos separatistas, por un lado se creen estar en la plataforma más elevada y por el otro, actúan como los kanisthas que son. También a ellos se les debe prestar apoyo, pero no se les debe hacer caso, aunque se presenten como autoridades, con títulos y posiciones.
El camino del bhakti es progresivo, no nos engañemos a nosotros mismos y caigamos en la trampa del autoengaño y de la división.
Atrevámosnos a hablar con libertad entre nosotros y los templos en España se convertirán en pequeñas sucursales de Vaikhunta.
Ahora, son lugares gobernados por el temor, la ansiedad y la tan conocida manipulación que existe en este mundo material de explotadores y explotados, engañadores y engañados.
Digamos no a esa cultura del secretismo, de luchar por el poder. Que los líderes sean los que dan ejemplo y los que están llenos de compasión por sus dependientes, sin pensar que son superiores o que se merecen privilegios por estar en el puesto.
Esos puestos solo quieren decir una cosa: que tú eres el sirviente mayor.
Todos somos sirvientes y si tienes un puesto, eres aún mayor sirviente.
En ese espíritu, vamos a comenzar en esta página a glorificar a los devotos que han hecho tanto servicio y han permitido de alguna manera que la conciencia de Krishna siga adelante en España.