← Volver al archivo
Les pierde la fama, la posición, la adoración y la influencia. Tienen los signos externos de vaishnava pero actúan como asuras. De hecho, el disfraz preferido del diablo es el de renunciante.

Vemos a tantos que vestidos de naranja y con la varita mágica andan engañando al público inocente. Su vida es de gratificación de los sentidos, escondidos en su ropa y su posición social.

Si no ves claramente austeridad, sencillez, sacrificio y humildad real en un "sannyasa", es que es un farsante.

Como el "comidas gratis" que se dedica a meter miedo por "ofensas" porque se le ha descubierto en internet.

Parte de sus charlas ahora es avisar de que no se crean lo que ven en internet y se abstengan de criticar. Por ahí se va la individualidad y el espíritu crítico necesario para discernir entre genuino y engañador al público.

Se defiende como gato panza arriba porque vive de la imagen, es lo único que tiene.

Siempre habrá público sentimental (el sudra no tiene criterio y acepta ciegamente al que figura como autoridad) pero al menos hay personas a las que ya no podrá engañar.
← Volver Ir al archivo →