Historia de Sri Ekadasi (mañana día 10 es Ekadasi en España)
Este texto fue originalmente escrito en 1956 por Sri Navichandra Chakravarti, un discípulo de Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura y en 1979 fue traducido al inglés por Vyenkata Dasa brahmachari. Dado que muchos devotos están muy inquisitivos acerca de la aparición de Sri Ekadasi y sus características especiales, él presentó esta descripción del capítulo 14 del Padma Purana, de la sección titulada “Kriya-sagara-sara”.
Una vez, el gran sabio Jaimini Rsi le dijo a Srila Vyasadeva, la encarnación del Señor Narayana: “Mi querido maestro espiritual, por su misericordia me ha descrito brevemente la historia y las glorias del río Ganges, los beneficios de adorar al Señor Vishnu, de dar granos y agua en caridad, y de tomar los remanentes de los brahmanas. Oh Gurudeva, ahora deseo oír de usted acerca de Sri Ekadasi, de su advenimiento, y de los beneficios de ayunar en ese día. Oh Gurudeva, ¿cuándo, cómo y de quién nació Ekadasi?
¿Cuál es su deidad regente? ¿Cuáles son las reglas para ayunar en ese día? Por favor, descríbame los beneficios de seguir ese voto, cuándo se debe seguir, y cuáles son las desventajas de no seguirlo”.
Srila Vyasadeva respondió: “Oh brahmana, la respuesta completa a tu pregunta solamente podrías obtenerla del Propio Señor Narayana, ya que Él es el único que puede contestarla plenamente, pero yo trataré de darte una pequeña descripción de ella”.
“Con los cinco elementos burdos y los tres sutiles, el Supremo Señor Vishnu creó los seres móviles e inmóviles, y simultáneamente, para castigar a los seres humanos, creó una entidad viviente cuya forma estaba hecha de todo tipo de pecados: el papa purusa, el pecado personificado.
De esta manera fue creada una personalidad horrible. Su cuerpo era negruzco y sus ojos amarillentos. Su cabeza estaba hecha del pecado de matar a un brahmana, sus ojos del pecado de tomar sustancias embriagantes, su boca de robar oro, sus oídos de tener relaciones sexuales con la esposa del maestro espiritual, su nariz de matar a su propia esposa, sus brazos de matar una vaca, su cuello de robar riquezas, su tórax de tener relaciones sexuales con la esposa de otro, su pecho del pecado de cometer aborto, la parte inferior del pecho del pecado de cometer adulterio, su vientre de matar a sus propios parientes, su ombligo de matar dependientes, su cintura del pecado de autoalabarse, sus muslos de vender a su propia hija, sus nalgas de revelar confesiones, sus pies de matar a su propio padre, y su vello corporal de pecados menos graves.
El Señor Vishnu creó este papa purusa y, para controlarlo, creó a Yamaraja (el superintendente de la muerte), y los diferentes planetas infernales para enviar a sufrir a las personas pecaminosas. Después de esto, el Señor Vishnu visitó a Yamaraja en el planeta Pitriloka, desde donde escuchó llantos lastimeros provenientes de los planetas infernales. Al comprender que esos lamentos provenían de las víctimas de la influencia del papa purusa, el misericordioso Señor derramó lágrimas.
Entonces, a partir de Su propia energía interna, el Señor creó la deidad de Sri Ekadasi, quien es regida por la Luna, para que las personas al adorarla en el undécimo día después del cambio de Luna, no solo se libraran de todos sus pecados sino que se elevaran a la propia morada del Señor: los planetas Vaikunta [lit. “no ansiedad”, el mundo espiritual].
Por la influencia de Sri Ekadasi, el papa purusa se fue debilitando, y rápidamente tuvo que dirigirse al Señor Vishnu y, derramando lágrimas, le ofreció oraciones muy bellas suplicándole que lo protegiera de Sri Ekadasi.
El Señor dijo: “Los únicos lugares donde te podrás refugiar para poder escapar de la influencia del día de Ekadasi, serán los granos”.
Desde ese día, el papa purusa entra dos veces al mes en los granos [cereales y leguminosas] durante el día de Ekadasi. Ingerir granos en ese día equivale a cometer una gran cantidad de pecados.
Por esta razón, los grandes sabios piadosos y las personas inteligentes se abstienen de comer granos en esos días. Además, cualquier pequeña austeridad realizada en ese auspicioso día tiene un gran valor y da placer especial al Señor Supremo”.
Este texto fue originalmente escrito en 1956 por Sri Navichandra Chakravarti, un discípulo de Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura y en 1979 fue traducido al inglés por Vyenkata Dasa brahmachari. Dado que muchos devotos están muy inquisitivos acerca de la aparición de Sri Ekadasi y sus características especiales, él presentó esta descripción del capítulo 14 del Padma Purana, de la sección titulada “Kriya-sagara-sara”.
Una vez, el gran sabio Jaimini Rsi le dijo a Srila Vyasadeva, la encarnación del Señor Narayana: “Mi querido maestro espiritual, por su misericordia me ha descrito brevemente la historia y las glorias del río Ganges, los beneficios de adorar al Señor Vishnu, de dar granos y agua en caridad, y de tomar los remanentes de los brahmanas. Oh Gurudeva, ahora deseo oír de usted acerca de Sri Ekadasi, de su advenimiento, y de los beneficios de ayunar en ese día. Oh Gurudeva, ¿cuándo, cómo y de quién nació Ekadasi?
¿Cuál es su deidad regente? ¿Cuáles son las reglas para ayunar en ese día? Por favor, descríbame los beneficios de seguir ese voto, cuándo se debe seguir, y cuáles son las desventajas de no seguirlo”.
Srila Vyasadeva respondió: “Oh brahmana, la respuesta completa a tu pregunta solamente podrías obtenerla del Propio Señor Narayana, ya que Él es el único que puede contestarla plenamente, pero yo trataré de darte una pequeña descripción de ella”.
“Con los cinco elementos burdos y los tres sutiles, el Supremo Señor Vishnu creó los seres móviles e inmóviles, y simultáneamente, para castigar a los seres humanos, creó una entidad viviente cuya forma estaba hecha de todo tipo de pecados: el papa purusa, el pecado personificado.
De esta manera fue creada una personalidad horrible. Su cuerpo era negruzco y sus ojos amarillentos. Su cabeza estaba hecha del pecado de matar a un brahmana, sus ojos del pecado de tomar sustancias embriagantes, su boca de robar oro, sus oídos de tener relaciones sexuales con la esposa del maestro espiritual, su nariz de matar a su propia esposa, sus brazos de matar una vaca, su cuello de robar riquezas, su tórax de tener relaciones sexuales con la esposa de otro, su pecho del pecado de cometer aborto, la parte inferior del pecho del pecado de cometer adulterio, su vientre de matar a sus propios parientes, su ombligo de matar dependientes, su cintura del pecado de autoalabarse, sus muslos de vender a su propia hija, sus nalgas de revelar confesiones, sus pies de matar a su propio padre, y su vello corporal de pecados menos graves.
El Señor Vishnu creó este papa purusa y, para controlarlo, creó a Yamaraja (el superintendente de la muerte), y los diferentes planetas infernales para enviar a sufrir a las personas pecaminosas. Después de esto, el Señor Vishnu visitó a Yamaraja en el planeta Pitriloka, desde donde escuchó llantos lastimeros provenientes de los planetas infernales. Al comprender que esos lamentos provenían de las víctimas de la influencia del papa purusa, el misericordioso Señor derramó lágrimas.
Entonces, a partir de Su propia energía interna, el Señor creó la deidad de Sri Ekadasi, quien es regida por la Luna, para que las personas al adorarla en el undécimo día después del cambio de Luna, no solo se libraran de todos sus pecados sino que se elevaran a la propia morada del Señor: los planetas Vaikunta [lit. “no ansiedad”, el mundo espiritual].
Por la influencia de Sri Ekadasi, el papa purusa se fue debilitando, y rápidamente tuvo que dirigirse al Señor Vishnu y, derramando lágrimas, le ofreció oraciones muy bellas suplicándole que lo protegiera de Sri Ekadasi.
El Señor dijo: “Los únicos lugares donde te podrás refugiar para poder escapar de la influencia del día de Ekadasi, serán los granos”.
Desde ese día, el papa purusa entra dos veces al mes en los granos [cereales y leguminosas] durante el día de Ekadasi. Ingerir granos en ese día equivale a cometer una gran cantidad de pecados.
Por esta razón, los grandes sabios piadosos y las personas inteligentes se abstienen de comer granos en esos días. Además, cualquier pequeña austeridad realizada en ese auspicioso día tiene un gran valor y da placer especial al Señor Supremo”.