Imagínate si amasa poder político, viste de una forma que el público inocente interpreta como igual a avance espiritual y es adorado y honrado continuamente por un grupito de descerebrados en lo que considera su pequeño reino personal.
Ha hecho tantas cosas horribles y no siente ni padece por ello. Su infernal falta de empatía total, se disfraza muy fácilmente de sobriedad espiritual y desapego.
Al diablo le gusta vestirse de religioso, rodearse de seguidores maléficos o descerebrados y engañar así al público inocente.
Si, hablamos de Javier Pera (Yadunandana S.) y la Nueva Vrajamandala.
Ha hecho tantas cosas horribles y no siente ni padece por ello. Su infernal falta de empatía total, se disfraza muy fácilmente de sobriedad espiritual y desapego.
Al diablo le gusta vestirse de religioso, rodearse de seguidores maléficos o descerebrados y engañar así al público inocente.
Si, hablamos de Javier Pera (Yadunandana S.) y la Nueva Vrajamandala.