Estas personas callan y hacen como que no ven, mientras participan en una organización corrupta.
La representación de los "tres monos" en este caso es la complicidad y la omisión. Aquellos que eligen ignorar la corrupción y el mal —no viendo ni hablando de ello— son cómplices de las acciones inmorales del grupo y las suyas propias son escondidas. Es un pacto mafioso.
Esta conducta refleja una filosofía de desprecio por la responsabilidad ética; al no actuar en contra del mal, se perpetúa un ciclo de violencia y crimen.
En lugar de promover la paz y la justicia, el silencio y la inacción de estas personas contribuyen a la impunidad y el sufrimiento. Callar equivale a consentir.
La representación de los "tres monos" en este caso es la complicidad y la omisión. Aquellos que eligen ignorar la corrupción y el mal —no viendo ni hablando de ello— son cómplices de las acciones inmorales del grupo y las suyas propias son escondidas. Es un pacto mafioso.
Esta conducta refleja una filosofía de desprecio por la responsabilidad ética; al no actuar en contra del mal, se perpetúa un ciclo de violencia y crimen.
En lugar de promover la paz y la justicia, el silencio y la inacción de estas personas contribuyen a la impunidad y el sufrimiento. Callar equivale a consentir.