Giriraj Swami: Virtudes Públicas, Placeres Ocultos 🧘♂️💔💰
¡Giriraj no tiene ninguna demencia! No caigamos en el juego de la disculpa o excusa que creó el anterior chairman del GBC para cubrir el tema con una supuesta enfermedad inverosímil.
Algo que es simplemente la lujuria sexual desatada y fuera de control en la tercera edad que atacó a un millonario judío americano que se viste de sannyasi pero en lugar de vivir en un verdadero ashram rodeado de monjes célibes, ha preferido vivir desde hace décadas escondido del público teniendo la cercanía de mujeres que lo sirven y grihasthas.
Quién dice que los sannyasis son servidos o asistidos por mujeres? Él ha estado asociado muy cercanamente y con mucha familiaridad por una discípula dominante que sirve de filtro impenetrable entre él y sus discípulos.
Debido a ese descuido de no abstenerse del contacto burdo y sutil con mujeres, es que se le agitó la lujuria sexual en la edad de la disfunción sexual y como resultado terminó desarrollando una adicción por visitar páginas de contenido sexual adónde mujeres le ofrecen servicios sexuales virtuales.
Él en su desesperación “muscular” ha terminado transfiriendo cantidades exorbitantes a prostitutas virtuales; esas elevadas “transacciones” es lo que el GBC está tratando una vez más de cubrir detrás de la mampara de “lapsos inusuales”, todo un drama médico, falso.
¡Giriraj no tiene ninguna demencia! No caigamos en el juego de la disculpa o excusa que creó el anterior chairman del GBC para cubrir el tema con una supuesta enfermedad inverosímil.
Algo que es simplemente la lujuria sexual desatada y fuera de control en la tercera edad que atacó a un millonario judío americano que se viste de sannyasi pero en lugar de vivir en un verdadero ashram rodeado de monjes célibes, ha preferido vivir desde hace décadas escondido del público teniendo la cercanía de mujeres que lo sirven y grihasthas.
Quién dice que los sannyasis son servidos o asistidos por mujeres? Él ha estado asociado muy cercanamente y con mucha familiaridad por una discípula dominante que sirve de filtro impenetrable entre él y sus discípulos.
Debido a ese descuido de no abstenerse del contacto burdo y sutil con mujeres, es que se le agitó la lujuria sexual en la edad de la disfunción sexual y como resultado terminó desarrollando una adicción por visitar páginas de contenido sexual adónde mujeres le ofrecen servicios sexuales virtuales.
Él en su desesperación “muscular” ha terminado transfiriendo cantidades exorbitantes a prostitutas virtuales; esas elevadas “transacciones” es lo que el GBC está tratando una vez más de cubrir detrás de la mampara de “lapsos inusuales”, todo un drama médico, falso.