Sobre la entrevista de The Namarasa Podcast a Javier Pera (Yadunandana Swami).
Yadunandana Swami y otros líderes de ISKCON están envueltos en un juego de ambigüedad y evasión cuando se les cuestiona sobre la aplicación de los principios de sannyasa en la modernidad. En lugar de ofrecer respuestas claras y directas, se refugian en generalidades y relativizan las instrucciones de Srila Prabhupada.
La conversación con Pera, un supuesto "sannyasi un poquito disidente, pero no mucho", es un ejemplo de esta falta de claridad y compromiso con los principios.
Javier Pera afirma que los devotos avanzados no se ven afectados por la opulencia o la pobreza, lo que en la práctica significa que hacen lo que quieren, que generalmente es vivir en opulencia, sin adherirse a las normas establecidas.
Además, su interpretación de las instrucciones de Prabhupada es flexible y acomodaticia, lo que le permite justificar sus acciones.
La falta de límites claros y la interpretación laxa de las normas llevan a situaciones absurdas, como la aceptación de sannyasis que han roto sus principios, como Satsvarupa (el guru de Yadunandana) y Giriraj (el guru de su hermano) quienes han causado escándalos por su comportamiento sexual. Esto muestra una falta de seriedad y compromiso con la disciplina espiritual.
Los líderes de ISKCON, en lugar de abordar estos problemas de manera directa, prefieren hablar de "individualidad" y "creatividad", lo que en realidad es una excusa para no seguir las instrucciones claras de Prabhupada.
La verdadera intención tanto del entrevistado como del entrevistador es mantener sus privilegios y evitar ser señalados y castigados por la elite y para ello, emplean florituras y parece que están caminando sobre cáscaras de huevo.
Es hora de que los devotos y líderes de ISKCON reflexionen sobre la importancia de seguir las instrucciones de Prabhupada de manera estricta y no relativizarlas según sus intereses personales. La verdadera espiritualidad requiere disciplina y compromiso, no una vaga "creatividad" que excuse la falta de rigor.
Como buenos políticos profesionales, estos personajes son capaces de hablar dos horas y NO DECIR NADA.
Yadunandana Swami y otros líderes de ISKCON están envueltos en un juego de ambigüedad y evasión cuando se les cuestiona sobre la aplicación de los principios de sannyasa en la modernidad. En lugar de ofrecer respuestas claras y directas, se refugian en generalidades y relativizan las instrucciones de Srila Prabhupada.
La conversación con Pera, un supuesto "sannyasi un poquito disidente, pero no mucho", es un ejemplo de esta falta de claridad y compromiso con los principios.
Javier Pera afirma que los devotos avanzados no se ven afectados por la opulencia o la pobreza, lo que en la práctica significa que hacen lo que quieren, que generalmente es vivir en opulencia, sin adherirse a las normas establecidas.
Además, su interpretación de las instrucciones de Prabhupada es flexible y acomodaticia, lo que le permite justificar sus acciones.
La falta de límites claros y la interpretación laxa de las normas llevan a situaciones absurdas, como la aceptación de sannyasis que han roto sus principios, como Satsvarupa (el guru de Yadunandana) y Giriraj (el guru de su hermano) quienes han causado escándalos por su comportamiento sexual. Esto muestra una falta de seriedad y compromiso con la disciplina espiritual.
Los líderes de ISKCON, en lugar de abordar estos problemas de manera directa, prefieren hablar de "individualidad" y "creatividad", lo que en realidad es una excusa para no seguir las instrucciones claras de Prabhupada.
La verdadera intención tanto del entrevistado como del entrevistador es mantener sus privilegios y evitar ser señalados y castigados por la elite y para ello, emplean florituras y parece que están caminando sobre cáscaras de huevo.
Es hora de que los devotos y líderes de ISKCON reflexionen sobre la importancia de seguir las instrucciones de Prabhupada de manera estricta y no relativizarlas según sus intereses personales. La verdadera espiritualidad requiere disciplina y compromiso, no una vaga "creatividad" que excuse la falta de rigor.
Como buenos políticos profesionales, estos personajes son capaces de hablar dos horas y NO DECIR NADA.