La reciente resolución judicial que otorga a ISKCON Bangalore la propiedad y administración del templo local NO ha puesto fin a una larga y costosa batalla legal con ISKCON Mumbai. Este desenlace ha dejado al descubierto profundas heridas dentro de la comunidad devocional. Muchos devotos y observadores critican abiertamente el enorme gasto de recursos en abogados y tribunales, señalando que el dinero podría haberse destinado a proyectos espirituales o sociales de mayor beneficio para la congregación.
Estas disputas, lejos de inspirar, generan desconfianza y escepticismo entre los fieles, especialmente cuando se percibe que los líderes priorizan el prestigio institucional y el poder sobre los valores espirituales. Además, la manipulación de la fe –mediante rituales costosos y ofrendas especiales para financiar litigios– es vista como una estrategia para explotar la devoción sincera de los seguidores.
En este contexto, se hace evidente la necesidad de mayor transparencia y humildad en la gestión de ISKCON. La verdadera misión espiritual debería estar por encima de intereses materiales o luchas de poder. Solo así se podrá restaurar la confianza y el propósito original de servir a la comunidad y a la divinidad.
Estas disputas, lejos de inspirar, generan desconfianza y escepticismo entre los fieles, especialmente cuando se percibe que los líderes priorizan el prestigio institucional y el poder sobre los valores espirituales. Además, la manipulación de la fe –mediante rituales costosos y ofrendas especiales para financiar litigios– es vista como una estrategia para explotar la devoción sincera de los seguidores.
En este contexto, se hace evidente la necesidad de mayor transparencia y humildad en la gestión de ISKCON. La verdadera misión espiritual debería estar por encima de intereses materiales o luchas de poder. Solo así se podrá restaurar la confianza y el propósito original de servir a la comunidad y a la divinidad.