Fundación Abhay e ISKCON España
Concentración de control y conflicto de interés
El patronato de la Fundación Abhay está formado solo por miembros de ISKCON España: Javier Pera (Yadunandana), J.L. Garzón (Jivatattva) y Jansen (Bhaktigauravani). Todo el dinero y los bienes de la fundación vienen de ISKCON España.
Esto crea un conflicto de interés, porque el control de los bienes pasa de la asamblea de ISKCON España (donde participan muchas personas que han trabajado durante años) a un grupo mucho más pequeño: el patronato de la Fundación. Así, se pierde transparencia y participación.
El verdadero motivo de este cambio es evitar el control democrático de la asamblea y concentrar el poder en unos pocos. Esto se considera gestión desleal o incluso apropiación indebida.
Moralmente, es cuestionable que un patrimonio creado por el esfuerzo de más de 60 personas termine bajo el control de solo tres individuos, que nunca han puesto dinero y siempre han tenido cargos de poder en la organización.
Aunque todo parezca legal, en realidad unos pocos se están quedando con el patrimonio de todos, lo que está causando mucho malestar y sensación de injusticia entre quienes han sostenido la comunidad durante años.
Concentración de control y conflicto de interés
El patronato de la Fundación Abhay está formado solo por miembros de ISKCON España: Javier Pera (Yadunandana), J.L. Garzón (Jivatattva) y Jansen (Bhaktigauravani). Todo el dinero y los bienes de la fundación vienen de ISKCON España.
Esto crea un conflicto de interés, porque el control de los bienes pasa de la asamblea de ISKCON España (donde participan muchas personas que han trabajado durante años) a un grupo mucho más pequeño: el patronato de la Fundación. Así, se pierde transparencia y participación.
El verdadero motivo de este cambio es evitar el control democrático de la asamblea y concentrar el poder en unos pocos. Esto se considera gestión desleal o incluso apropiación indebida.
Moralmente, es cuestionable que un patrimonio creado por el esfuerzo de más de 60 personas termine bajo el control de solo tres individuos, que nunca han puesto dinero y siempre han tenido cargos de poder en la organización.
Aunque todo parezca legal, en realidad unos pocos se están quedando con el patrimonio de todos, lo que está causando mucho malestar y sensación de injusticia entre quienes han sostenido la comunidad durante años.