🔍🧒 Abuso Infantil en Nova Gokula: Rompiendo el Silencio 🛡️📢
Este es el relato del caso de abuso infantil perpetrado por Ramadhanuh dasa en Nova Gokula, desde el principio hasta la situación actual.
Ponemos esta información en nuestra plataforma para denunciar estos graves hechos, porque se ha estado apoyando a un pedófilo como Ramadhanuh. No se trata de rumores, hay pruebas, numerosos testigos contactados y documentos.
El caso empezó cuando esta niña de 5 años, fue abusada durante 4-5 años por Ramadhanuh, un maestro de la gurukula, un devoto que todos consideraban muy servicial y humilde. Nunca quiso casarse, no buscaba liderazgo, y siempre aparentaba ser confiable, pero después descubrimos que es una estrategia típica de los abusadores: ganar la confianza de todos para acceder a los niños.
La niña se lo contó primero a su madrastra, pero él abusador la amenazaba con matarla si decía algo. Más tarde, entre la madrastra y el padre, consiguieron que se lo contara y entonces el padre fue al templo para denunciarlo. Cuando fue, los líderes de inmediato lo expulsaron, no investigaron, sólo lo cambiaron de lugar. Esto denota que ya sabían que algo estaba ocurriendo. Oficialmente ya no se sabía donde estaba.
El "castigo" de Ramadhanuh fue ir a la India. Coincidió que la familia también fue a la India, y cual no sería su sorpresa que se lo encontraron en Vrindavan. Allí, una devota estadounidense, miembro del gobierno y experta en casos de abuso infantil, lo interrogó y él terminó confesando todo, delante de testigos y por escrito. El GBC le prohibió entrar en cualquier templo del mundo, salvo que la familia de la víctima lo aceptara.
Sin embargo, no volvió a Brasil. Pasó diez años en India, se hizo amigo de otro líder (Purusotraya Swami), a quien apoyó económicamente vendiendo productos y facilitando negocios con devotos brasileños. Purusotraya Swami, que entonces no tenía discípulos ni dinero, fue uno de los mayores beneficiados de este apoyo.
Algunos devotos mayores conocedores del caso, le avisaron al Swami, pero el argumentaba que como sannyasi debía ser misericordioso y que eso había sido unepisodio pasado.
Ramadhanuh no fue juzgado en Brasil porque en esa época (los años 80-90) la ley era muy laxa, los abusos a menores apenas tenían consecuencias legales. Hoy sería un delito grave, pero entonces no.
Más adelante, se intentó que pagara una indemnización, como estaba estipulado en el documento del CPO, se le obligó, pero sólo entregó cheques sin fondos y, además, pedía que la víctima firmara una carta diciendo que él era inocente, como condición para entregar el dinero. Ni la indemnización pagó. Consiguió también un certificado psiquiátrico de un conocido que afirmaba que estaba "curado", para engañar al CPO (Oficina de Protección de Menores).
A pesar de la prohibición, estuvo viviendo varios años como pujari en Soho Street del Reino Unido, mintiendo en su declaración firmada que no habia tenido problemas con niños.
Años después, intentó volver a vivir en comunidades brasileñas (Nueva Gokula, Goura Vrindavan...), compró propiedades, puso negocios, su esposa llegó a ser presidenta de una comunidad y él seguía entrando y viviendo allí, pese a la prohibición. Muchos devotos se opusieron, la mayoría no sabía la verdad o no quería creerla, y el mismo GBC mantuvo el caso en secreto durante años.
Cuando un comité local y unos pocos responsables consiguieron obtener y difundir los documentos oficiales del caso, entonces sí, toda la comunidad expulsó a Ramadhanuh definitivamente. Antes, la información circulaba sólo como rumores, y él se beneficiaba del silencio, la "amistad" (recordemos que estos depredadores se hacen querer con lisonjas, servicio y dinero) o la ignorancia de la mayoría.
El patrón es siempre el mismo: cuando estos abusadores son descubiertos, los mandan lejos en vez de enfrentar el problema. Siempre intentan mantenerlo en secreto, proteger a su amigo, o minimizar el daño para la reputación del grupo.
Actualmente, aunque según el GBC no puede pernoctar en ningún centro, de una u otra manera visita, a veces por varios días la finca de Goura Vrindavana.
Su protector, Purusotraya Swami, ha llegado incluso a dejar de visitar la comunidad Nova Gokula, con una declaración formal de que si no dejan entrar a su amigo, él tampoco va, por solidaridad con él, argumentando que su "deber" como líder espiritual es dar guía y misericordia, pero nunca castigar.
Solidaridad y misericordia que olvida ejercer con la víctima. Eso es simplemente una falta de principios básicos y humanidad que le descalifican inmediatamente como ser persona decente, que decir como sannyasi y menos autoridad espiritual. Las decisiones tienen consecuencias y la suya le ha descubierto más allá de las ropas y posición social y política.
Lo que queda claro en esta historia es que, hoy en día, solo la publicación y difusión de los hechos hace posible que la comunidad actúe para proteger a otros y evitar que el ciclo de silencio y protección a los agresores continúe. Cuando la información es pública y clara, ya no hay forma de defender lo indefendible.
Este es el relato del caso de abuso infantil perpetrado por Ramadhanuh dasa en Nova Gokula, desde el principio hasta la situación actual.
Ponemos esta información en nuestra plataforma para denunciar estos graves hechos, porque se ha estado apoyando a un pedófilo como Ramadhanuh. No se trata de rumores, hay pruebas, numerosos testigos contactados y documentos.
El caso empezó cuando esta niña de 5 años, fue abusada durante 4-5 años por Ramadhanuh, un maestro de la gurukula, un devoto que todos consideraban muy servicial y humilde. Nunca quiso casarse, no buscaba liderazgo, y siempre aparentaba ser confiable, pero después descubrimos que es una estrategia típica de los abusadores: ganar la confianza de todos para acceder a los niños.
La niña se lo contó primero a su madrastra, pero él abusador la amenazaba con matarla si decía algo. Más tarde, entre la madrastra y el padre, consiguieron que se lo contara y entonces el padre fue al templo para denunciarlo. Cuando fue, los líderes de inmediato lo expulsaron, no investigaron, sólo lo cambiaron de lugar. Esto denota que ya sabían que algo estaba ocurriendo. Oficialmente ya no se sabía donde estaba.
El "castigo" de Ramadhanuh fue ir a la India. Coincidió que la familia también fue a la India, y cual no sería su sorpresa que se lo encontraron en Vrindavan. Allí, una devota estadounidense, miembro del gobierno y experta en casos de abuso infantil, lo interrogó y él terminó confesando todo, delante de testigos y por escrito. El GBC le prohibió entrar en cualquier templo del mundo, salvo que la familia de la víctima lo aceptara.
Sin embargo, no volvió a Brasil. Pasó diez años en India, se hizo amigo de otro líder (Purusotraya Swami), a quien apoyó económicamente vendiendo productos y facilitando negocios con devotos brasileños. Purusotraya Swami, que entonces no tenía discípulos ni dinero, fue uno de los mayores beneficiados de este apoyo.
Algunos devotos mayores conocedores del caso, le avisaron al Swami, pero el argumentaba que como sannyasi debía ser misericordioso y que eso había sido unepisodio pasado.
Ramadhanuh no fue juzgado en Brasil porque en esa época (los años 80-90) la ley era muy laxa, los abusos a menores apenas tenían consecuencias legales. Hoy sería un delito grave, pero entonces no.
Más adelante, se intentó que pagara una indemnización, como estaba estipulado en el documento del CPO, se le obligó, pero sólo entregó cheques sin fondos y, además, pedía que la víctima firmara una carta diciendo que él era inocente, como condición para entregar el dinero. Ni la indemnización pagó. Consiguió también un certificado psiquiátrico de un conocido que afirmaba que estaba "curado", para engañar al CPO (Oficina de Protección de Menores).
A pesar de la prohibición, estuvo viviendo varios años como pujari en Soho Street del Reino Unido, mintiendo en su declaración firmada que no habia tenido problemas con niños.
Años después, intentó volver a vivir en comunidades brasileñas (Nueva Gokula, Goura Vrindavan...), compró propiedades, puso negocios, su esposa llegó a ser presidenta de una comunidad y él seguía entrando y viviendo allí, pese a la prohibición. Muchos devotos se opusieron, la mayoría no sabía la verdad o no quería creerla, y el mismo GBC mantuvo el caso en secreto durante años.
Cuando un comité local y unos pocos responsables consiguieron obtener y difundir los documentos oficiales del caso, entonces sí, toda la comunidad expulsó a Ramadhanuh definitivamente. Antes, la información circulaba sólo como rumores, y él se beneficiaba del silencio, la "amistad" (recordemos que estos depredadores se hacen querer con lisonjas, servicio y dinero) o la ignorancia de la mayoría.
El patrón es siempre el mismo: cuando estos abusadores son descubiertos, los mandan lejos en vez de enfrentar el problema. Siempre intentan mantenerlo en secreto, proteger a su amigo, o minimizar el daño para la reputación del grupo.
Actualmente, aunque según el GBC no puede pernoctar en ningún centro, de una u otra manera visita, a veces por varios días la finca de Goura Vrindavana.
Su protector, Purusotraya Swami, ha llegado incluso a dejar de visitar la comunidad Nova Gokula, con una declaración formal de que si no dejan entrar a su amigo, él tampoco va, por solidaridad con él, argumentando que su "deber" como líder espiritual es dar guía y misericordia, pero nunca castigar.
Solidaridad y misericordia que olvida ejercer con la víctima. Eso es simplemente una falta de principios básicos y humanidad que le descalifican inmediatamente como ser persona decente, que decir como sannyasi y menos autoridad espiritual. Las decisiones tienen consecuencias y la suya le ha descubierto más allá de las ropas y posición social y política.
Lo que queda claro en esta historia es que, hoy en día, solo la publicación y difusión de los hechos hace posible que la comunidad actúe para proteger a otros y evitar que el ciclo de silencio y protección a los agresores continúe. Cuando la información es pública y clara, ya no hay forma de defender lo indefendible.