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El retorno de Bhagavan Dasa, el Rey Sol. Viejo, arrugado, pero siempre ¡arrogante y exigente!
Bhagavan, también conocido como el “Rey Sol” por sus excesos de poder, ambición y disfrute material, fue un discípulo iniciado de Srila Prabhupada que indudablemente tuvo un protagonismo destacado en el desarrollo de la conciencia de Krishna dentro de ISKCON en los países europeos.

Bajo su liderazgo la distribución de libros de Srila Prabhupada en el continente europeo vivió su mejor momento en la historia y con aquellos notables ingresos ISKCON adquirió suntuosas propiedades que se convirtieron en templos, algunas de esas propiedades eran castillos, fincas y residencias costosas; lamentablemente también bajo su fraudulenta dirección aquellas propiedades fueron arriesgadas al tramposamente evadir impuestos.

Algunas propiedades se perdieron mientras que otras tuvieron que ser defendidas ante el fisco causando tremenda ansiedad a los devotos.

Bhagavan como persona es caracterizado por muchos como alguien extremadamente orgulloso, arrogante y atraído por la opulencia personal. Aunque era un sannyasi, se le visualizaba como el más lujurioso de los 11 acharyas zonales, vestido de impecable seda fina, con prendas de oro y piedras preciosas; servido con fineza en charolas de oro; nada parecido a un sadhu renunciante.

Tanta banalidad sin ser removida a tiempo lo intoxicó al grado de agasajarse en desenfrenados encuentros sexuales con sus secretarias y otras mujeres atraídas por él debido al culto a la personalidad en su máxima expresión que él promovía. Finalmente no pudo controlarse más y abandonó las prácticas espirituales, sus discípulos y obligaciones para huir con una mujer llevándose mucho dinero.

Aunque anteriormente bajo la dirección de Srila Prabhupada, él ofreció un servicio muy constructivo en el desarrollo de la conciencia de Krishna; posteriormente bajo la dirección de sus pasiones carnales él destruyó la fe de miles de sus discípulos y devotos en general.

Hace cerca de dos décadas, el Rey Sol volvió a aparecer desvergonzadamente en el horizonte de los devotos, pero en lugar de mostrar sentimientos, palabras y acciones de remordimiento, se ha presentado como un vulgar, y siempre despreciable lujurioso karmi que pretende ser reconocido, servido y seguido como una autoridad.

Afortunadamente, hoy en día no es miembro de ISKCON aunque fue aceptado como miembro de la agrupación de un sobrino espiritual de Srila Prabhupada, quien disfrutaba reclutando y reciclando personajes degradados y críticos enemigos de ISKCON.

Cuentan algunos ex discípulos del Rey Sol, que hoy en día al abordarlo por curiosidad preguntándole cuál es la relación actual entre ellos y él, su reacción ha sido exigiendo honores y privilegios de maestro espiritual, como si nada hubiera sucedido.

El pobre Rey Sol, ha regresado como quien recién se despierta en la mañana luego casi 40 años de sopor como si nada hubiese sucedido; asumiéndose como alguien glorioso, ostentoso, pleno de derechos pero físicamente arrugado, arruinado y ridículo.
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