🌟: Mañana, una fecha triste.... 🌟
48 años sin la presencia física de Srila Prabhupada….
Yo iré tras de ti,
como el curioso ignorante
que no entiende tu grandeza,
confundido entre las sombras
que la falsedad proyecta.
Yo iré tras de ti,
como el ciego tras su guía
para nunca extraviarse;
como el alma arrepentida
que desea regenerarse.
Yo iré tras de ti,
como hacen las estrellas
que acompañan a la Luna
en su largo recorrido
para admirar su hermosura.
Yo iré tras de ti,
aunque mi mente se oponga
a seguir tus instrucciones
que neutralizan mi orgullo
y todas mis ilusiones.
Yo iré tras de ti,
aceptando cualquier prueba
que tu voluntad me imponga
como aspirante a sirviente
de tu divina persona.
Yo iré tras de ti,
poniendo todo mi empeño
en tu importante misión,
con el único deseo
de entregarte el corazón.
Yo iré tras de ti,
con elástica energía
de incansable pionero
que solo anhela en la vida
hacer realidad tu sueño.
Yo iré tras de ti,
para poder liberarme
de las trampas de la mente
y ocuparme por completo
en transmitir tu mensaje.
Yo iré tras de ti,
con el alma predispuesta
a entregarse sin reservas
a la gracia salvadora
que para mí representas.
Yo iré tras de ti,
como el que quiere curarse
de una enfermedad muy grave;
como el que está muy dormido
y desea despertarse.
Yo iré tras de ti,
queriéndote dedicar
mi afecto humilde y sencillo
y mis locas pretensiones
de discípulo atrevido.
Yo iré tras de ti,
con los oídos abiertos
para escuchar con cuidado
los argumentos sublimes
que Krishna te ha revelado.
Yo iré tras de ti,
no con la idea de tomar
aquello que ya me has dado,
sino para darte el fruto
de todo lo que has sembrado.
Yo iré tras de ti,
para calmar para siempre
el sufrimiento constante
causado por la influencia
de este mundo miserable.
Yo iré tras de ti,
con los pies acostumbrados
a caminar sin descanso
dejando a un lado el pasado
de pasiones y pecado.
Yo iré tras de ti,
con la fe de un niño chico
que se abandona a su padre
sintiéndose satisfecho
y protegido al instante.
Yo iré tras de ti,
para conocer la causa
de lo que no tiene fin;
para ver la Realidad
y vivir siempre feliz.
Yo iré tras de ti,
como la vaca hacia el pasto,
como la abeja hacia el polen,
como el pájaro hacia el nido,
y como la cabra al monte.
Yo iré tras de ti,
como las aguas del río
que corren hacia el mar,
y como el tren disparado
a su destino final.
Yo iré tras de ti,
para encontrar en tus pasos
el compás de lo adecuado
y la armonía inconfundible
del ser autorrealizado.
Yo iré tras de ti,
para acortar la distancia
que todavía nos separa
y descubrir con asombro
lo que tu amor me depara.
Yo iré tras de ti,
para ver con claridad
tu santidad transparente
y depositar a tus pies
mi voto de renunciante.
Yo iré tras de ti,
como la rueda de un carro
que forma parte del mismo;
como un discípulo fiel
contento y agradecido.
Yo iré tras de ti,
con la sonrisa en los labios
de quien está convencido
de tu poder y tu gloria,
y de tu amor infinito.
Yo iré tras de ti,
como un perro tras su dueño,
como esclavo tras su amo,
como la oveja perdida
que se alejó del rebaño.
Yo iré tras de ti,
como la fragancia adherida
en la caja de un perfume;
como las huellas dejadas
por el tiempo y la costumbre
Yo iré tras de ti,
como el eco prolongado
de la cascada de agua;
como el trueno tras el rayo
de la tormenta temprana.
Yo iré tras de ti,
como el ave perseguida
por un cazador furtivo
que necesita tu ayuda
en medio de un gran peligro.
Yo iré tras de ti,
como mendigo perpetuo
que no tiene adónde ir;
como el condenado a muerte
que se resiste a morir.
Yo iré tras de ti,
para poder recobrar
mi conciencia original;
para comprender quién soy
y saber cómo actuar.
Yo iré tras de ti,
como cualquier mariposa
atraída por la flor;
como un ser abandonado
que busca a su salvador.
Yo iré tras de ti,
como la brisa nocturna
que surge en la Luna llena,
como el suspiro de alivio
del náufrago al tocar tierra.
Yo iré tras de ti,
para aprender a volar
sin descender ni dudar,
con el estilo perfecto
de quien sabe adónde va.
Yo iré tras de ti,
para contar tus proezas
a los que no te conocen,
para dar el testimonio
que tus milagros merecen.
Yo iré tras de ti,
para colectar los dones
de tu gran sabiduría
y meditar en silencio
sobre tu gran valentía.
Yo iré tras de ti,
para poder sumergirme
en tus mágicos recuerdos
y para tomar conciencia
de que soy tu instrumento.
Yo iré tras de ti,
como la nube que juega
a protegerse del sol,
como el aire puro y fresco
que te alivia del calor.
Yo iré tras de ti,
como espuma tras las olas
del océano embravecido;
como el silbido de viento
en el espacio infinito.
Yo iré tras de ti,
para elevarme por siempre
a los niveles más altos
de la conciencia de Krishna
donde están los grandes santos.
Yo iré tras de ti,
recogiendo muchas flores
de tu espléndido jardín
para hacerle una guirnalda
al Supremo Sri Hari.
Yo iré tras de ti,
como si fuera un devoto
capaz de glorificarte
para intentar complacerte
con mi servicio constante.
Yo iré tras de ti,
sin esperar otra cosa
que obtener tus bendiciones
para cumplir mi deber
en todas las ocasiones.
Yo iré tras de ti,
con las alas que me diste
para seguirte de cerca
y nunca más desviarme
de la senda verdadera.
Yo iré tras de ti,
con la intención de mezclarme
con el polvo de tus pies
para ir donde tú vayas
y estar donde tú estés.
48 años sin la presencia física de Srila Prabhupada….
Yo iré tras de ti,
como el curioso ignorante
que no entiende tu grandeza,
confundido entre las sombras
que la falsedad proyecta.
Yo iré tras de ti,
como el ciego tras su guía
para nunca extraviarse;
como el alma arrepentida
que desea regenerarse.
Yo iré tras de ti,
como hacen las estrellas
que acompañan a la Luna
en su largo recorrido
para admirar su hermosura.
Yo iré tras de ti,
aunque mi mente se oponga
a seguir tus instrucciones
que neutralizan mi orgullo
y todas mis ilusiones.
Yo iré tras de ti,
aceptando cualquier prueba
que tu voluntad me imponga
como aspirante a sirviente
de tu divina persona.
Yo iré tras de ti,
poniendo todo mi empeño
en tu importante misión,
con el único deseo
de entregarte el corazón.
Yo iré tras de ti,
con elástica energía
de incansable pionero
que solo anhela en la vida
hacer realidad tu sueño.
Yo iré tras de ti,
para poder liberarme
de las trampas de la mente
y ocuparme por completo
en transmitir tu mensaje.
Yo iré tras de ti,
con el alma predispuesta
a entregarse sin reservas
a la gracia salvadora
que para mí representas.
Yo iré tras de ti,
como el que quiere curarse
de una enfermedad muy grave;
como el que está muy dormido
y desea despertarse.
Yo iré tras de ti,
queriéndote dedicar
mi afecto humilde y sencillo
y mis locas pretensiones
de discípulo atrevido.
Yo iré tras de ti,
con los oídos abiertos
para escuchar con cuidado
los argumentos sublimes
que Krishna te ha revelado.
Yo iré tras de ti,
no con la idea de tomar
aquello que ya me has dado,
sino para darte el fruto
de todo lo que has sembrado.
Yo iré tras de ti,
para calmar para siempre
el sufrimiento constante
causado por la influencia
de este mundo miserable.
Yo iré tras de ti,
con los pies acostumbrados
a caminar sin descanso
dejando a un lado el pasado
de pasiones y pecado.
Yo iré tras de ti,
con la fe de un niño chico
que se abandona a su padre
sintiéndose satisfecho
y protegido al instante.
Yo iré tras de ti,
para conocer la causa
de lo que no tiene fin;
para ver la Realidad
y vivir siempre feliz.
Yo iré tras de ti,
como la vaca hacia el pasto,
como la abeja hacia el polen,
como el pájaro hacia el nido,
y como la cabra al monte.
Yo iré tras de ti,
como las aguas del río
que corren hacia el mar,
y como el tren disparado
a su destino final.
Yo iré tras de ti,
para encontrar en tus pasos
el compás de lo adecuado
y la armonía inconfundible
del ser autorrealizado.
Yo iré tras de ti,
para acortar la distancia
que todavía nos separa
y descubrir con asombro
lo que tu amor me depara.
Yo iré tras de ti,
para ver con claridad
tu santidad transparente
y depositar a tus pies
mi voto de renunciante.
Yo iré tras de ti,
como la rueda de un carro
que forma parte del mismo;
como un discípulo fiel
contento y agradecido.
Yo iré tras de ti,
con la sonrisa en los labios
de quien está convencido
de tu poder y tu gloria,
y de tu amor infinito.
Yo iré tras de ti,
como un perro tras su dueño,
como esclavo tras su amo,
como la oveja perdida
que se alejó del rebaño.
Yo iré tras de ti,
como la fragancia adherida
en la caja de un perfume;
como las huellas dejadas
por el tiempo y la costumbre
Yo iré tras de ti,
como el eco prolongado
de la cascada de agua;
como el trueno tras el rayo
de la tormenta temprana.
Yo iré tras de ti,
como el ave perseguida
por un cazador furtivo
que necesita tu ayuda
en medio de un gran peligro.
Yo iré tras de ti,
como mendigo perpetuo
que no tiene adónde ir;
como el condenado a muerte
que se resiste a morir.
Yo iré tras de ti,
para poder recobrar
mi conciencia original;
para comprender quién soy
y saber cómo actuar.
Yo iré tras de ti,
como cualquier mariposa
atraída por la flor;
como un ser abandonado
que busca a su salvador.
Yo iré tras de ti,
como la brisa nocturna
que surge en la Luna llena,
como el suspiro de alivio
del náufrago al tocar tierra.
Yo iré tras de ti,
para aprender a volar
sin descender ni dudar,
con el estilo perfecto
de quien sabe adónde va.
Yo iré tras de ti,
para contar tus proezas
a los que no te conocen,
para dar el testimonio
que tus milagros merecen.
Yo iré tras de ti,
para colectar los dones
de tu gran sabiduría
y meditar en silencio
sobre tu gran valentía.
Yo iré tras de ti,
para poder sumergirme
en tus mágicos recuerdos
y para tomar conciencia
de que soy tu instrumento.
Yo iré tras de ti,
como la nube que juega
a protegerse del sol,
como el aire puro y fresco
que te alivia del calor.
Yo iré tras de ti,
como espuma tras las olas
del océano embravecido;
como el silbido de viento
en el espacio infinito.
Yo iré tras de ti,
para elevarme por siempre
a los niveles más altos
de la conciencia de Krishna
donde están los grandes santos.
Yo iré tras de ti,
recogiendo muchas flores
de tu espléndido jardín
para hacerle una guirnalda
al Supremo Sri Hari.
Yo iré tras de ti,
como si fuera un devoto
capaz de glorificarte
para intentar complacerte
con mi servicio constante.
Yo iré tras de ti,
sin esperar otra cosa
que obtener tus bendiciones
para cumplir mi deber
en todas las ocasiones.
Yo iré tras de ti,
con las alas que me diste
para seguirte de cerca
y nunca más desviarme
de la senda verdadera.
Yo iré tras de ti,
con la intención de mezclarme
con el polvo de tus pies
para ir donde tú vayas
y estar donde tú estés.