Cada vez se ve más evidente la verdadera naturaleza del mayor ofensor a la memoria de Srila Prabhupada. No es un viejito bondadoso, a pesar de sus sonrisas ladinas. Es una loca neurótica, presto a la ira, a la menor ocasión que le lleven la contraria. Muchos esperamos el momento en que el planeta se libre de la carga de semejante sabandija envidiosa que destrozó los sagrados libros de Srila Prabhupada.