Srila Prabhupada dice: "Cualquiera que venga a mí por mi ayuda o quiera avanzar en la Conciencia de Krishna, y a quien yo inicie y acepte como mi discípulo, debo orar por él y su bienestar siempre... Escribo al final de mis cartas a mis discípulos, "Su eterno bienqueriente", y como tal, no puedo ser otra cosa que el eterno bienqueriente de mis discípulos, aunque me abandonen."
(Carta a: Janardana — Nueva York, 26 de abril de 1968)
(Carta a: Janardana — Nueva York, 26 de abril de 1968)