El culto a la personalidad se centra en un individuo falible, explota la necesidad espiritual de las personas y, en lugar de liberar, esclaviza. El deber de un buscador sincero es usar la inteligencia y el conocimiento de las escrituras (śāstra-cakṣuṣā, "ver con los ojos de la escritura") para discernir entre ambos.
Los que le conocemos sabemos quien es, más allá de su pantomima bien ensayada. Una persona con los sentidos descontrolados, siempre buscando honores, criticando ocon lengua viperina, gratificándose con buena comida, aceites, todo tipo de productos gourmet en público y satisfaciendo su lujuria en privado con fantasias sexuales en su pantalla.
Un parásito de primer órden, siempre buscando la buena vida y ser mantenido por los demás, sin ofrecer absolutamente nada más que historias y conceptos faltos de profundidad, aprendidos y recitados como papagayo.
Los que le conocemos sabemos quien es, más allá de su pantomima bien ensayada. Una persona con los sentidos descontrolados, siempre buscando honores, criticando ocon lengua viperina, gratificándose con buena comida, aceites, todo tipo de productos gourmet en público y satisfaciendo su lujuria en privado con fantasias sexuales en su pantalla.
Un parásito de primer órden, siempre buscando la buena vida y ser mantenido por los demás, sin ofrecer absolutamente nada más que historias y conceptos faltos de profundidad, aprendidos y recitados como papagayo.