"En realidad, nuestra posición es estar siempre sirviendo a alguien, ya sea a nuestra familia, nuestro país o nuestra sociedad.
Si no tenemos a quién servir, a veces criamos un gato o un perro y le servimos. Todos estos factores prueban que nuestra función constitucional es servir; sin embargo, a pesar de estar sirviendo lo mejor posible, no nos sentimos satisfechos. Ni tampoco queda satisfecha la persona a quien estamos sirviendo. En el plano material, todo el mundo está frustrado. La razón de ello es que el servicio prestado no está siendo encauzado correctamente. Si queremos servir a un árbol, por ejemplo, debemos regar la raíz. Poco se gana con regar las hojas, las ramas y las ramitas. Si se sirve a la Suprema Personalidad de Dios, quedarán automáticamente satisfechas todas las demás partes integrales. En consecuencia, todas las actividades de bienestar, así como también el servicio a la sociedad, la familia y la nación, se cumplen al servir a la Suprema Personalidad de Dios."
Libro La Ciencia de la Autorrealización
Si no tenemos a quién servir, a veces criamos un gato o un perro y le servimos. Todos estos factores prueban que nuestra función constitucional es servir; sin embargo, a pesar de estar sirviendo lo mejor posible, no nos sentimos satisfechos. Ni tampoco queda satisfecha la persona a quien estamos sirviendo. En el plano material, todo el mundo está frustrado. La razón de ello es que el servicio prestado no está siendo encauzado correctamente. Si queremos servir a un árbol, por ejemplo, debemos regar la raíz. Poco se gana con regar las hojas, las ramas y las ramitas. Si se sirve a la Suprema Personalidad de Dios, quedarán automáticamente satisfechas todas las demás partes integrales. En consecuencia, todas las actividades de bienestar, así como también el servicio a la sociedad, la familia y la nación, se cumplen al servir a la Suprema Personalidad de Dios."
Libro La Ciencia de la Autorrealización