⏺ 🔍 Análisis de la respuesta de HD Goswami a Bhakti Vikasa Swami
— Falacias detrás de un Principio Válido 📖 Hridayananda Goswami argumenta que durante más de mil años, la historia del Vaishnavismo ha sido una lucha constante entre dos fuerzas: los Vaishnavas, que dan acceso espiritual pleno a todos basándose en la devoción, y los smartas, que restringen ese acceso basándose en el nacimiento y el tipo de cuerpo.
Ramanuja abrió los templos a mujeres y no-brahmanas. Chaitanya inició a Haridasa Thakura, nacido musulmán. Bhaktisiddhanta dio iniciación brahmánica a mujeres desafiando a los concilios de Kolkata. Prabhupada dio segunda iniciación a mujeres y las autorizó para adorar deidades.
Cada uno de estos acharyas enfrentó la misma oposición: brahmanas ortodoxos que insistían en que el nacimiento determina la cualificación espiritual. Y cada vez, los Vaishnavas prevalecieron.
HD Goswami sostiene que ciertos líderes de ISKCON que se oponen a que mujeres sean diksha gurus están repitiendo exactamente el papel de esos smartas históricos. Señala directamente a Bhakti Vikasa Swami como exponente de esta posición, llamándolo "representante de los enemigos tradicionales de los Gaudiya Vaishnavas."
Su conclusión es que si Prabhupada dio segunda iniciación a mujeres y nunca dijo que debía dejar de hacerse, no hay base shastrica para negarles el paso siguiente: ser gurus que inicien discípulos propios.
Sin embargo, para llegar a esa conclusión, comete varios saltos lógicos y falacias:
Primero, una falacia de analogía. Establece que los smartas históricos se oponían a toda participación espiritual de no-brahmanas, y luego equipara esa posición con la de quienes hoy cuestionan específicamente el rol de diksha guru para mujeres. Pero son situaciones categóricamente distintas: los smartas negaban que un shudra pudiera siquiera cantar un mantra; los opositores actuales en ISKCON aceptan que las mujeres reciban iniciación, adoren deidades, prediquen y enseñen — solo cuestionan un rol institucional específico. Equiparar ambas posiciones es como decir que quien cuestiona si un médico debe operar sin licencia es lo mismo que quien no quiere que las mujeres estudien medicina.
Segundo, una conflación de tres niveles distintos. Se mueve fluidamente entre mujeres recibiendo segunda iniciación, mujeres realizando puja, y mujeres siendo diksha gurus que inician discípulos propios, como si fueran lo mismo. Prabhupada claramente hizo lo primero y lo segundo. Lo tercero es la pregunta real del debate, y al mezclarlo con los otros dos, crea la impresión de que oponerse al tercero equivale a oponerse a los tres.
Tercero, una presentación selectiva de Prabhupada. Presenta la posición de Prabhupada como un "sí" sin matices a las mujeres guru, pero omite el calificativo clave de la conversación de Toronto de 1976 donde Prabhupada dijo "Yes... but not so many. Actually one who has attained the perfection, she can become guru." Ese "but not so many" indica que Prabhupada lo veía como algo excepcional, no generalizado. HD Goswami cita solo la parte que le conviene.
Cuarto, una inversión epistemológica. Propone resolver la cuestión empíricamente: "si creen que las mujeres no pueden ser gurus, déjenlas intentarlo y cuando fracasen habrán probado su punto." Esto pone la prueba empírica (pratyaksha) por encima de la escritura revelada (shabda-pramana) como método decisorio. En la epistemología Gaudiya, el shastra decide, no el experimento. Es como decir "probemos si funciona" en vez de preguntar "¿qué dice el shastra?"
Y quinto, una contradicción interna: descarta la tradición como "90% karmakanda mundana" para invalidar los argumentos de sus oponentes, pero simultáneamente cita extensamente la tradición Vaishnava — Ramanuja, Baladeva Vidyabhushana, Bhaktisiddhanta — como evidencia para su propia posición. Si la tradición no es autoritativa, no puede usarla como argumento; y si sí lo es, no puede descartarla selectivamente.
En resumen, el principio filosófico de base es sólido y siddhantico: bhakti trasciende el nacimiento y el tipo de cuerpo (CC Madhya 8.128, SB 7.9.10). Pero las conclusiones que HD Goswami extrae de ese principio requieren saltos lógicos que el shastra no da, sostenidos por retórica emocional, analogía falaz y selección parcial de las palabras del acharya fundador.
Video que se analiza: https://www.youtube.com/watch?v=Ib0zIj4a6jQ
— Falacias detrás de un Principio Válido 📖 Hridayananda Goswami argumenta que durante más de mil años, la historia del Vaishnavismo ha sido una lucha constante entre dos fuerzas: los Vaishnavas, que dan acceso espiritual pleno a todos basándose en la devoción, y los smartas, que restringen ese acceso basándose en el nacimiento y el tipo de cuerpo.
Ramanuja abrió los templos a mujeres y no-brahmanas. Chaitanya inició a Haridasa Thakura, nacido musulmán. Bhaktisiddhanta dio iniciación brahmánica a mujeres desafiando a los concilios de Kolkata. Prabhupada dio segunda iniciación a mujeres y las autorizó para adorar deidades.
Cada uno de estos acharyas enfrentó la misma oposición: brahmanas ortodoxos que insistían en que el nacimiento determina la cualificación espiritual. Y cada vez, los Vaishnavas prevalecieron.
HD Goswami sostiene que ciertos líderes de ISKCON que se oponen a que mujeres sean diksha gurus están repitiendo exactamente el papel de esos smartas históricos. Señala directamente a Bhakti Vikasa Swami como exponente de esta posición, llamándolo "representante de los enemigos tradicionales de los Gaudiya Vaishnavas."
Su conclusión es que si Prabhupada dio segunda iniciación a mujeres y nunca dijo que debía dejar de hacerse, no hay base shastrica para negarles el paso siguiente: ser gurus que inicien discípulos propios.
Sin embargo, para llegar a esa conclusión, comete varios saltos lógicos y falacias:
Primero, una falacia de analogía. Establece que los smartas históricos se oponían a toda participación espiritual de no-brahmanas, y luego equipara esa posición con la de quienes hoy cuestionan específicamente el rol de diksha guru para mujeres. Pero son situaciones categóricamente distintas: los smartas negaban que un shudra pudiera siquiera cantar un mantra; los opositores actuales en ISKCON aceptan que las mujeres reciban iniciación, adoren deidades, prediquen y enseñen — solo cuestionan un rol institucional específico. Equiparar ambas posiciones es como decir que quien cuestiona si un médico debe operar sin licencia es lo mismo que quien no quiere que las mujeres estudien medicina.
Segundo, una conflación de tres niveles distintos. Se mueve fluidamente entre mujeres recibiendo segunda iniciación, mujeres realizando puja, y mujeres siendo diksha gurus que inician discípulos propios, como si fueran lo mismo. Prabhupada claramente hizo lo primero y lo segundo. Lo tercero es la pregunta real del debate, y al mezclarlo con los otros dos, crea la impresión de que oponerse al tercero equivale a oponerse a los tres.
Tercero, una presentación selectiva de Prabhupada. Presenta la posición de Prabhupada como un "sí" sin matices a las mujeres guru, pero omite el calificativo clave de la conversación de Toronto de 1976 donde Prabhupada dijo "Yes... but not so many. Actually one who has attained the perfection, she can become guru." Ese "but not so many" indica que Prabhupada lo veía como algo excepcional, no generalizado. HD Goswami cita solo la parte que le conviene.
Cuarto, una inversión epistemológica. Propone resolver la cuestión empíricamente: "si creen que las mujeres no pueden ser gurus, déjenlas intentarlo y cuando fracasen habrán probado su punto." Esto pone la prueba empírica (pratyaksha) por encima de la escritura revelada (shabda-pramana) como método decisorio. En la epistemología Gaudiya, el shastra decide, no el experimento. Es como decir "probemos si funciona" en vez de preguntar "¿qué dice el shastra?"
Y quinto, una contradicción interna: descarta la tradición como "90% karmakanda mundana" para invalidar los argumentos de sus oponentes, pero simultáneamente cita extensamente la tradición Vaishnava — Ramanuja, Baladeva Vidyabhushana, Bhaktisiddhanta — como evidencia para su propia posición. Si la tradición no es autoritativa, no puede usarla como argumento; y si sí lo es, no puede descartarla selectivamente.
En resumen, el principio filosófico de base es sólido y siddhantico: bhakti trasciende el nacimiento y el tipo de cuerpo (CC Madhya 8.128, SB 7.9.10). Pero las conclusiones que HD Goswami extrae de ese principio requieren saltos lógicos que el shastra no da, sostenidos por retórica emocional, analogía falaz y selección parcial de las palabras del acharya fundador.
Video que se analiza: https://www.youtube.com/watch?v=Ib0zIj4a6jQ